Friday, February 04, 2011

se acabó lo que se daba....

ICANN,nanog mailing list

Five /8s allocated to RIRs - no unallocated IPv4 unicast /8s remain
Leo Vegoda leo.vegoda at icann.org
Thu Feb 3 14:51:35 UTC 2011

Previous message: And so it ends...
Next message: quietly....
Messages sorted by: [ date ] [ thread ] [ subject ] [ author ]

Hi,

The IANA IPv4 registry has been updated to reflect the allocation of five /8 IPv4 blocks: one to each RIR, in February 2011. You can find the updated IANA IPv4 registry at:

http://www.iana.org/assignments/ipv4-address-space/ipv4-address-space.xml
http://www.iana.org/assignments/ipv4-address-space/ipv4-address-space.xhtml
http://www.iana.org/assignments/ipv4-address-space/ipv4-address-space.txt

Please update your filters as appropriate.

There are no more unallocated unicast IPv4 /8s in the IANA IPv4 Address Space Registry.

Kind regards,

Leo Vegoda
Number Resources Manager, IANA
ICANN

Thursday, November 04, 2010

03:35

Son solo 3 minutos y 35 segundos.
Lapso de tiempo.
Lapso de tiempo, lapsos de imágenes, imagenes que aparecen, flotan y desaparecen.
Códecs de video que hacen su parte, audio que se sincroniza, canciones que se escuchan y que se apagan, sí, se "apagan".
Maquinaria que se acopla en una cómplice ansiedad.
Deseo y rebeldía. Deseo y ansiedad.
Deseo.

no son solo 3 minutos y 35 segundos.

Saturday, July 10, 2010

Sensaciones

lo que viene a continuación es un resúmen de sensaciones en caliente
la idea es recolectar lo que estoy sintiendo y analizar luego friamente lo que quedó escrito:

rabia
falta de culo
orgullo
impotencia
resignación
ilusión
muslera, vas a tener que aprender a salir en los centros
la defensa tiene que aprender a no dejar tan regalado al golero
ruso, tenes un reactor nuclear en el medio del pecho

la puta madre, no se porque pero tengo una rabia bárbara, cosa que no me pasó en partido con Holanda.
este partido con Alemana lo íbamos ganando y luego lo perdimos
siento que hay una clase de miedo escénico que no nos permite ir ganando
tenemos que ir perdiendo
tenemos que ser pequeños
tenemos que sentirnos disminuídos
es como que el miedo a perder un partido hace que se convierta en una expresión de deseo y que, como bien dicen, el miedo y el deseo son las 2 caras de una misma moneda
creo que pudimos haber sido terceros perfectamente
creo que pudimos haber sido finalistas
creo que pudimos haber sido campeones del mundo
por lo menos es lo que siento ahora

Wednesday, July 07, 2010

Saturday, June 26, 2010

Bueno, hablo

bueno, creo que es tiempo de decir algunas palabras más y dejar de poner fotos que traten de describir los sentimientos o situaciones que uno vive.
voy a hacer el intento de pasar del corazón al papel y ver que sale.
si queda bien, lo seguiré haciendo.
sino, fue un buen intento.

Uruguay está en cuartos de final de la copa del mundo de Sudáfrica 2010.

Es un titulo simple, sí, pero que encierra muchas sensaciones alrededor.
Clasificamos a este mundial luego de haber sufrido 2 años enteros, con mala suerte, es verdad, pero con poco fútbol y con varias sucesiones de errores que hicieron que mucha gente perdiera la "calentura" por esta equipo.
Creo que por eso, cuando se clasificó contra Costa Rica, uno pensaba, bueno, que disfruten ahora que viene el mundial, y personalmente pensé: "todo lo que viene ahora es un regalo", como ese caramelo que nos regalan a veces sin merecerlo, pero que lo disfrutamos mucho.
Por eso es que "los dejé hacer" luego del empate 0 a 0 con Francia, que más se podía pedir luego de haber clasificado en aquellas circunstancias?

Hoy la realidada nos pega en el medio del pecho y hay que ver que hacemos.
Uruguay está en 4tos de final, si, leelo de nuevo, EN CUARTOS DE FINAL.

Hoy mucha gente durante los festejos dice "hay que salir campeones, somos campeones" y pienso que con todo respeto, se olvidan de todo lo anterior.
Uruugay es muy probable que no salga campeón del mundo. Creo que es la realidad.
Pero todo esto, forma parte del sabor más dulce de ese caramelo inesperado y por lo tanto, hay que disfrutarlo.

Hay que festejar, siempre hay que festejar, pero festejar ESTA VICTORIA, no festejar que somos campeones, porque no lo somos.
Somos una selección de fútbol que hoy jugó su peor partido desde que está en el mundial pero está entre los 8 mejores.

Disfrutemos de este caramelo.
Si la caja se abre y caen mas confites, sigamos disfrutando!

Si estoy soñando, no me despierten....... Si estoy despierto, no me dejen dormir.......



Wednesday, June 02, 2010

Sin Palabras....


De destrucción masiva - la diaria

como dijo Gonzalo Camarota (Justicia Infinita, Oceano 93.9), es claro que el ataque está justificado..... miren la cara del Picachú..... seguro se trae algo entre manos

Tuesday, April 06, 2010

Al final pude armar un setup decente en Ubuntu 9.10 y me puse a chiviar con lo que tenía armado.
Grabé una maqueta de sonido y lo subí a soundcloud a ver que tal...... bueno acá está:

diego_20100331_first by diegosimak

Track for testing purpose about soundcloud upload and streaming capabilities.
This track also summarizes some audio resources configured in Ubuntu 9.10.

Track performed using:

- Ubuntu 9.10 with RT Kernel with Preemption Patch Kernel 2.6.31-9-rt #152-Ubuntu
- Seq24 0.9.0 as a sequencer
- Hydrogen 0.9.3 as drumkit
- Yoshimi 0.551 for bass sounds
- calfjackhost using CALF Vintage Delays
- Orangevocoder Prosoniq through dssi vsthost
- jackd 0.116.1 & Qjacktl 0.3.4
- timemachine recording everything

Sunday, May 17, 2009

Tristeza




Mario, gracias!






Wednesday, April 22, 2009

Carta del Contra almirante (Retirado) Oscar Lebel a Pedro Bordaberry, publicada en el grupo de yahoo Banderas de Líber

PEDRO: ENTRE LA DESMEMORIA Y LA NÁUSEA

Carta de Oscar Lebel (Contra almirante retirado) a Pedro Bordaberry


Pedro. Soy un anciano marino, octogenario como su señor padre (único rubro en el que con él coincidimos) y he decidido compartir con usted vivencias del pasado. Usted se preguntará: y este viejo ¿por qué me escribe?
Le cuento Pedro. Cuando usted era muy joven, hace 33 años, allá en el lejano febrero de 1973 los militares con excepción de la Armada se levantaron contra las instituciones. El almirante Juan Zorrilla, comandante en jefe no acompañó el cuartelazo e hizo desplegar a los fusileros navales a lo largo de la calle Juan Carlos Gómez, de mar a mar, haciendo de la Ciudad Vieja, el baluarte de la dignidad y la institucionalidad. Invitó a su señor padre, como Presidente de la República en ejercicio que era, que asentara su autoridad en la Ciudad Libre, que los cañones de la Armada estaban prestos a defenderla. La historia cuenta, que el presidente Juan María Bordaberry, entre la legalidad y la traición, optó por la traición y se unió a los golpistas del Ejército, cuyas caras más visibles eran los generales Gregorio Álvarez, Esteban Cristo y Mario Aguerrondo (padre). Entre febrero y junio hubo un raro interregno, una suerte de “crónica de la muerte anunciada” con el poder en manos de las FF.AA y con su señor padre luciendo un nuevo adjetivo para redondear el título. Ahora era presidente de facto (con minúscula). El 27 de junio se acabaron las medias tintas y los tres generales cerraron el Parlamento. La clausura Pedro, nada tenía que ver con la sedición, que ya había sido derrotada en 1972, según rezaba un documento militar que sacó a luz el senador Vasconsellos.
Es en ese junio, de 1973, que tengo mi primer y único contacto epistolar con su señor padre. Ocurre que el día del golpe, se me ocurrió una simbólica protesta y de tal modo me paré, uniformado, pistola en mano en el balcón de mi casa, donde en un gran cartel flanqueado por las banderas Patria y de Artigas se leía: Yo soy el capitán Oscar Lebel. Abajo la dictadura.
Le ahorro Pedro lo que siguió. Prisión, huelga de hambre, etc. Me interesa llegar a la sanción que me impuso su señor padre, en su carácter de jefe supremo de las FF.AA.
Es de antología. Dice: “Promover desorden en la vía pública, vistiendo el uniforme y portando el arma de reglamento”.
Si me permite una licencia poética, el parte de la sanción, traducido al lenguaje cuartelero, diría más o menos así… “Milico en pedo, con revólver en mano, armando relajo en el quilombo”.
Pero quiero contarle algo más. ¿Sabía usted Pedro, que yo fui el único testigo que estaba presente, cuando llegaron al puerto de Montevideo los cadáveres de Michelini y Gutiérrez Ruiz? He aquí el relato que debe interesarle porque su señor padre era presidente. Usted habrá leído que durante el gobierno de facto de su señor padre, en Buenos Aires, el día 18 de mayo de 1976, en medio de un aparatoso despliegue policial alrededor de las respectivas viviendas, fueron secuestrados por sendos “grupos de tareas”, Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, apareciendo sus cadáveres, el día 21 en un automóvil, junto a los de dos jóvenes William Whitelaw y Rosario Barredo, cuyos secuestros databan del día 13. Las autopsias realizadas dicen que en todos los casos la muerte fue causada por herida de bala en el cráneo, mostrando los cuerpos fracturas de huesos a causa de las torturas.
Era fría esa mañana del 25 de mayo y Montevideo todo estaba cubierto por una espesa capa de niebla. El arribo del vapor de la carrera, un viejo buque de pasaje que unía diariamente las dos capitales del Plata, tenía previsto su arribo a las 8 de la mañana como era habitual. Los sepelios estaban autorizados a las nueve. En el Central para Michelini y en el Buceo para Gutiérrez Ruiz.
Con el grupo de amigos, que pensaba rendir honras fúnebres a ambos mártires entre los que recuerdo al Dr. Cardozo y al coronel Pérez Rompan tuvimos la premonición de que la dictadura nos iba a jugar una mala pasada y a las siete y media nos constituimos en el puerto. Que rodeado de marineros estaba cerrado a cal y canto. Aunque vistiendo de civil, pero blandiendo la tarjeta que me acreditaba como capitán de navío, me dirigí al personal que montaba guardia en el portón, lo miré fijamente y dije con tono prepotente: Soy el capitán Lebel y voy a entrar. El reflejo condicionado a la obediencia funcionó y pude dirigirme a la dársena fluvial. El buque, como lo habíamos intuido, había atracado una hora antes de lo habitual. Me paré al costado, y miré las dos cubiertas habitualmente atiborradas de pasajeros pañuelo en ristre. Totalmente vacías. Ni un alma. Ni siquiera un tripulante. De pronto, un chirrido, y el brazo de una grúa se dirigió al barco. Unos minutos y se produce el descenso de un féretro innominado. De entre la bruma surgió un furgón de una empresa fúnebre, en el que apresurados funcionarios introdujeron el cajón. Tampoco había las usuales iniciales del fallecido en el furgón. Corrí a la salida y puse en alerta a mis compañeros. Llegamos al cementerio Central en momentos en que terminaba el responso del sacerdote. El féretro de Zelmar fue colocado sobre la camilla rodante y así, los pocos que pudimos prever la canallada nos dirigimos lentos a la tumba. En verdad, había algo de surrealista. La policía de choque, con su jefe, el coronel Ballestrino, todos vistiendo por primera el uniforme de combate negro, las cabezas con las noveles boinas requintadas, armados hasta los dientes rodaban el féretro. Michelini, aún después de muerto, producía pavor a la canalla. El francés Larteguy, en sus novelas sobre mercenarios en Indochina, recuerda a un comandante que para animar a su tropa, había hecho confeccionar un banderín, que en un pequeño mástil portaba uno de los soldados. Allí se leía: “Je osse” (Yo me atrevo). También Ballestrino, en pleno delirio mercenario lucía esa mañana un pendón igual. Frente a él pasó el cuerpo de Michelini. Como el Cid. Ganando el combate, en palabras de Di Candia: “Ni un muerto ni derrotado”.
Apenas sepultado Zelmar, ingresó la caballería y ocupó el cementerio. Las gentes que bajaban a raudales por la calle Yaguarón no podían creer que la dictadura, que encabezaba su señor padre, pudiera ser tan anticristianamente cruel. En el Buceo, ocurrió otro tanto y la historia también cuenta de un valeroso policía, de nombre Somma, que recibió los plácemes del presidente de facto, por haber quitado el Pabellón Nacional del féretro del Toba.
Pedro, días pasados lo ví litigar con fervor en defensa de su señor padre. Y traté de entenderlo.
Porque usted Pedro, tuvo una infancia feliz. Creció sano y vigoroso mostrando su temple viril como deportista estrella. Tuvo usted padres amorosos y muchos hermanos. Usted Pedro, aparte del físico cultivó el intelecto. Se recibió de abogado. Me imagino que cuando tuvo que jurar que defendería y respetaría la Constitución, habrá pedido consejo a su padre, también abogado.
Presumo que le habrá dicho que por encima de cualquier documento escrito por los mortales, falibles y pecadores ciudadanos está la Ley de Dios que deberá ser defendida por la cruz y la espada. Para la cruz, ahí está monseñor Corso. Para la espada la nómina es más numerosa: Gavazzo, Silveira, Vadora, Tróccoli, Vázquez, Arab, Cordero, etc.
Pedro, cuando usted que tiene la fortuna de tener a su padre vivo, en una suerte de travestismo dialéctico le dice mentiroso a Rafael, cuyo padre fue asesinado, ¿en qué piensa Pedro?
Se imagina Pedro, que el hijo de Pinochet, le diga mentiroso al hijo del general Prat. Que el hijo de del general Videla le diga mentirosa a Macarena Gelman, oque el hijo de Hitler le dijera mentiroso al hijo de Simon Wiesentahl.
Pedro, supongo que usted habrá oído hablar del senador Mac Carthy, un señor que en su histeria anticomunista era casi un clon de su señor padre. Pues bien, la caída de Mac Carthy se produjo cuando otro legislador, mirándolo a los ojos, le dijo: Señor, ¿acaso no conoce usted la decencia?

Friday, August 08, 2008

Imputables

Un fantasma recorre el país: el fantasma de la criminalidad.
Todas las fuerzas del viejo Uruguay se han unido en santa cruzada
para acosar a este fantasma: todos los ex presidentes, los
comités ejecutivos y honorables directorios de los partidos
tradicionales, periodistas que piensan y hablan con faltas de
ortografía, y hasta antiguos guerrilleros y modernos oficialistas,
que reclaman en público un aumento de salarios para
los policías sin avisarle a la ministra del Interior, o sugieren
encerrar a los adolescentes infractores en los cuarteles.
De este hecho resulta una doble enseñanza: que la criminalidad
ya es reconocida como una fuerza por todos los
partidos, y que es hora de dejar de plagiar manifiestos y
repetir recetas fracasadas. Porque la sensación pasó de térmica
a olfativa.
Un virtual candidato presidencial, asesorado por el ex
ministro del Interior que compró celdas de chapa, usadas
por los presos para fabricarse puñales caseros, quiere importar
la “tolerancia cero” a la neoyorquina. El delfín de un
ex presidente orgulloso de no haber perdido ni una huelga
califica a la actual ministra del ramo de “soberbia”. El sector
de un ex jefe de Estado embanderado con la contención del
gasto público propone construir cuatro cárceles por año, y
subirles el sueldo a los policías en año electoral. El único
ex presidente que pretende reincidir, el mismo que llevó
el salario de los azules al nivel más bajo del presente ciclo
democrático y soportó en silencio una escandalosa insubordinación
militar, le recordó a la ministra que “la autoridad
ejercida dentro de las normas legales es legítima” y que “es
omisión cuando no se la hace sentir”.
Este gobierno, que dista mucho, muchísimo de la perfección,
se ve obligado a soportar tales recomendaciones
de quienes, en ejercicio del poder: a) dejaron sueltos en las
calles a los peores criminales de la historia del país y hasta
los premiaron; b) impusieron el consumo como regla de la
felicidad, convirtiendo en infelices a muchos que veían de
lejos ese desfile de whisky escocés, perfume francés y camionetas
cuatro por cuatro; c) obviaron algo tan elemental
como la rehabilitación y la educación de los menores infractores;
d) desatendieron la superpoblación de las prisiones;
e) dejaron que el territorio uruguayo se consolidara como
centro de abastecimiento y distribución del narcotráfico, y
que el consumo de pasta base se volviera parte del panorama
urbano; f ) desalentaron el ingreso a las fuerzas de seguridad:
los policías de ahora son pobres con pistolas Glock; g)
promovieron una cultura de la impunidad que resultó un
formidable aliciente para el delito: bajo su imperio, ningún
funcionario en ejercicio fue procesado por un juez penal.
Ninguno de ellos parece recordar que una de las primeras
medidas adoptadas en democracia en materia de seguridad
ciudadana fue usar un motín como excusa para vaciar una
cárcel y llevar a los presos lejos de sus familias. El ministro del
Interior que condujo el proceso se convirtió, años después,
en director del shopping center construido en esa antigua
penitenciaría. Esto es más que una anécdota o un símbolo.
Dice demasiado de la dellincuentsia, la elite política que
poco hizo por la seguridad cuando gobernaba, que hoy se
queja por su falta, y que formula iniciativas impracticables
y contraproducentes desde una supuesta solvencia técnica
o científica. Y que encima trata de soberbia e insensible a
la actual ministra, o se burla de ella porque anda a caballo,
canta tangos y le gustan los boleros.
Mientras la Policía se vaciaba, mientras los centros de
reclusión de menores infractores se convertían en escuelitas
del crimen y las cárceles de adultos en universidades, la dellincuentsia
endurecía las penas y creaba nuevas tipologías
delictivas. Nada de eso sirvió: el paisaje grotesco que pinta la
crónica roja televisiva responde a la incompetencia de gobiernos
pasados, no a las acciones y omisiones del de ahora.
La inseguridad ocupa en la ya iniciada campaña electoral
el lugar que en las anteriores tuvo el impuesto a la renta: el
palito de abollar ideologías de izquierda. La recalcan los
mismos dirigentes políticos que la propiciaron, quienes insisten
con sus añejos errores y se inventan otros nuevos: la
tolerancia cero, la imputabilidad de los menores de edad,
las técnicas y los malos modales de los detectives de serial
televisiva. O exigen lo que antes no hicieron, como contratar
agentes, aumentarles el sueldo y construir prisiones
habitables. Si siguen así, las propuestas más decentes sobre
seguridad pública desde los partidos tradicionales serán las
del Movimiento Plancha. ■
Marcelo Jelen

Editorial de La Diaria 8 Agosto 2008